El PRI debe cambiar de nombre: Peña Nieto
El Partido Revolucionario Institucional ha ocupado la presidencia durante todos menos 12 de los últimos 88 años, pero fue tercero en las elecciones presidenciales de julio y será apenas la quinta fuerza en la cámara baja del Congreso.
En una larga entrevista dada al medio de comunicación, el Presidente de la República respondió entre otras cosas al cuestionamiento de la intención del PRI en volver a la Presidencia, a lo que el mandatario dictaminó que no es adivino “ni mago” pero seguirá militando en el Revolucionario Institucional.
“Seguiré. Soy orgullosamente priísta. Quizá después de este resultado y de apreciar y reflexionar sobre el entorno social que hoy vive el país, el mundo. El PRI tendrá que redefinirse y replantearse para poder seguir siendo una opción política para los mexicanos”.
Peña Nieto dijo al diario La Jornada Maya que el PRI debería cambiar “de nombre y de esencia”, pues “si conserva los apellidos, entonces no funciona”.
“Esta elección, y ya las anteriores, dejan ver un estigma muy señalado, y además muy asimilado ante la sociedad. Lamentablemente, de desgaste y de reproche hacia el PRI como marca”.
“Está el caso de la Ciudad de México. Desde que hubo elecciones para Jefe de Gobierno, el PRI nunca ha ganado y le ha costado mucho trabajo revertir. Tiene un gran desgaste, cuando yo advierto que es un gran partido político. Con errores, con fallas, con militantes que no son el mejor rostro que un partido quisiera tener, (pero) el problema lo tienen también otros organismos, no somos la excepción. Pasa aquí y en el mundo”.
“Estoy convencido que muchos creemos en el PRI y que seguirá siendo una opción vigente para la preferencia electoral de los mexicanos”.
“Esta elección y las anteriores dejan ver un estigma muy señalado y muy asimilado en la sociedad, lamentablemente, de desgaste y de reproche hacia el PRI como marca”, agregó.
Estas declaraciones se dan un día después de que el mandatario señalara que la derrota del PRI no se debió a su baja popularidad sino a un candidato “distinto al priismo puro” que podría representar José Antonio Meade, pero que no funcionó.
