SirenoBlues escribe

SirenoBlues escribe: Old Music Island de Odette Alonso

SirenoBlues escribe: Old Music Island de Odette Alonso

Si queremos hablar de la escritura dentro del plano lésbico en México (incluso en el mundo) nos encontraremos un ovillo de hilo choncho, casi nuevo, que está presente en la mesa de trabajo para las confección del vestido completo de la literatura LGBT+.

Dentro de este hecho contrario a la lógica de disidencia que han llevado por décadas los escritores elegebeteros, existen sectores (etiquetas) que son relegados dentro de la misma “comunidad”. Este es el caso de la literatura lésbica. Existe, está ahí, pero no es publicada y celebrada de la misma forma que la escritura realizada por hombres homosexuales; sin meternos, por esta ocasión, con las letras de personas trans, porque en comparación ese es un ovillo de hilo está completamente nuevo. Claro, este fenómeno no es exclusivo dentro de la escritura.

La escritora mexico-cubana Odette Alonso, ganadora del Segundo Premio Nacional de Poesía LGBTTTI, entrega un libro de poemas que alude al amor, al erotismo y a la danza del cortejo. Old Music Island es una pieza que a primera lectura puede parecer fuera de la literatura lésbica. Es una obra que habla de una de las esencias humanas: el amor a otra persona.

Si consideramos que voz poética o narrativa no es lo mismo que autor, al momento de cualquier lectura desaparecer la figura del escritor, por difícil que sea, puede ser un ejercicio interesante. Centrarnos en la ficción que la obra misma ofrece nos puede adentrar a otros horizontes.

Al realizar este ejercicio con Old Music Island, te das cuenta que texto amoroso a texto amoroso la obra trata de este tema universal y el plano lésbico se difumina. Esto no es nada grave, al contrario es lo que hace importante a la obra de Odette.

Si nos ponemos a revisar el repertorio de literatura LGBT+, encontraremos voces poéticas que aluden al amor de un igual porque dentro del mismo texto hay descripciones que caracterizan las figuras de los cuerpos de ambas partes. Con el poemario en boga, curiosamente, no es así. La voz poética solo nombra a la figura de la mujer sin dar a entender que ella es una mujer. Solo son cuatro textos de todos los que conforman el libro los que nombran a la mujer a quién están dedicados, escritos o no por cualquier figura binaria. Aquí uno de ellos:

Mujer de agua
Esa mujer tiene un gato sobre el hombro
y un nombre que se arranca de la piel
la piel que niega la palabra
y apela al roce
a lo dicho sin voz.
Esa mujer me inquiere desde sus ojos arduos
traza caminos hacia las tierras
donde el agua bautiza.
Sangra la herida
tal vez en la rodilla
tal vez en ese sitio inconfesable
y el agua grita el nombre
y la añoranza.
Esa mujer espera
Y yo quiero alcanzarla.

Con este poema nos damos cuenta que si solo nos centramos en el plano de la voz poética nos encontramos con un poderoso poema de amor. En caso contrario, cuando Odette aparece en la conciencia de lectura el poema se vuele de amor lésbico. Es precisamente esto lo que hace al libro una obra que no tiene un solo camino. Se mueve en ambas perspectivas.

Otras de las razones por las el libro puede considerarse lésbico es por los epígrafes al inicio de algunos aparatados; con escritoras como Djuna Barnes y Cristina Peri Rossi.

Sin embargo, la autora reafirma que es un libro universal y al mismo tiempo lésbico:

El temor
No llames por su nombre a la pasión
dile amistad
percance
inexplicable coincidencia.
No digas corazón
ni beso
ni fortuna
pero bésale los labios
y quítale el temor a las palabras.

 

Odette Alonso hace entrega de un libro maduro para la literatura LGBT+ en México

y por si fuera poco reconocido por un premio. La autora más que levantar una bandera, resalta dentro del difícil coronamiento de la poesía lésbica en el mundo de la diversidad sexual.

 

Por último (a modo de comercial), en su rápida y segunda edición este libro puede ser comprado de forma digital en el siguiente link:

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