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SirenoBlues escribe: Premio LGBTTTI y Los cuerpos cautivos de César Bringas

SirenoBlues escribe: Premio LGBTTTI y Los cuerpos cautivos de César Bringas

Estoy muy contento de poder leer a mis colegas contemporáneos. Y más aún que estoy leyendo a mis hermanos de premio: Daniel Wence, Odette Alonso, César Bringas, Afith Hernández y Luis Alberto Paz González; quienes fueron galardonados con los Premios y Mención Honorifica del Premio Nacional de Narrativa y Poesía LGBTTTI en sus dos ediciones celebradas en la ciudad de Zacatecas. El único premio de su especie en el plano nacional.

Este es un esfuerzo del Colectivo Hijas de la Luna presidido por Sara Ortiz, promovido por el Instituto Zacatecano de Cultura y bajo el cuidado y gestión de la poeta Verónica G. Arredondo. El galardón comenzó en el año del 2016.

Los nombro mis hermanos de premio, puesto que en la edición de este 2018 fui galardonado con el Tercer Premio Nacional de Poesía LGBTTI. Quizá pueda verse un poco (o un tanto) narcisista autoreferirse en esta columna. Sin embargo, considero que es necesario ya que el premio presenta muchas insistencias en cuanto la difusión de los resultados (tanto es así que no publicaron la plica de este año), la impresión del libro y la entrega del dinero. Quiero recalcar que las personas involucradas como organizadores, jurados y premiados se enfrentan al mundo de la burocracia de las instituciones culturales. Otras de las razones de la autoreferencia es que no lograron pagarme los gastos de traslado para recibir la entrega simbólica del premio. Así que me festejo por este medio, qué más da.

Una vez dicho esto regreso: Estoy muy contento (a pesar de todo) ya que leer a mis hermanos de premio me hace descubrir lo que en las ediciones pasadas fueron referidos como lo mejor del 2016 y 2017 en cuanto a la escritura de la diversidad sexual en México, sin dejar de lado que la entrega de premios tiene una alta carga de ambigüedad.

SirenoBlues escribe dedica esta serie de reseñas de dicho premio porque en Grupo CB estamos en el mes de la diversidad sexual y, es justo y necesario escribir sobre los galardonados.
En esta primera entrega le corresponde a Los cuerpos cautivos de César Bringas, Primer Premio Nacional de Poesía LGBTTI.

La poesía documental dentro del plano nacional ha estado presente desde el siglo XX con autores como Salvador Novo y José Emilio Pacheco; mucho más adelante autoras jóvenes como Sara Uribe (Antígona González) y Verónica G. Arredondo (Ese cuerpo no soy) también recurren a este género. O el reciente Premio Nacional de Poesía Aguascalientes: Balam Rodrigo (El libro centroamericano de los muertos).

Actualmente este tipo de poesía es muy recurrida por los escritores en México y Latinoamérica. Los referidos anteriormente logran concretar sus obras dentro de una estética que funciona en cada página y texto.

Para Ed Sander la poesía documental debe recurrir a una cierta “verdad” histórica, versos liricos de índole narrativa que son extraídos o recreados desde un cúmulo de datos periodístico o entrevistas directas. Este tipo de poesía es la experimentación de conjuntar el valor social de sucesos de la realidad sin dejar de lado la estética del poema. Llegar a escribir un texto tiene sus grados de complejidad.

¿Cómo se debe escribir un poema documental sin llegar a un extremo de “poesía comprometida” acartonada que solo cumple una agenda temática o un discurso políticamente correcto?

Esto no es pregunta retórica, pero contestarla es muy arriesgado.

 

Los cuerpos cautivos es un libro de poemas documentales que hacen referencia a diversos temas que están en boga dentro de la diversidad sexual en México y en el mundo. Es por este merito que el autor logra recibir el premio.

Cesar Bringas compone un poemario con cinco capítulos que son finalizados con una nota donde explica el método y autores que utiliza durante la redacción de los poemas. A modo de periodismo gonzo recuerda que la voz poética está presente como quien solo da fe a los hechos narrados en cada texto.

El método: en máquina Lazarus Corporation, por un método intuitivo de tachadura, introduje los textos de los autores citados con cortes de siete y cinco palabras, hasta obtener nuevos textos coherentes, en la mayoría de los casos. Así, a través del lenguaje de otros y mediado por las máquinas de hoy, cree historias que hablaran del miedo y cómo superar el miedo, de hoy. Yo simplemente doy fe.

 

Los cuerpos cautivos es un libro que apuesta por intentar romper con las estructuras, tiene el toque de experimentación de datos e intertextualidad, puesto que está dentro de la naturaleza de la propia poesía documental. Esta ruptura de estructuras fue el principal recurso de la literatura de vanguardias del siglo XX, tradición que logra repercutir en la escritura de los escritores contemporáneos. Bringas, lo intenta y al parecer es el punto más a favor de su libro.

El conjunto de temas a los que el autor recurre son los que, como ya dije, están en pleno debate de la mesa de la diversidad sexual como: terapias de conversión, suicidios, crímenes de odio, amor entre iguales, el VIH y el SIDA, transexualidad, entre otros.

 

Da la impresión de que el libro es bastante general. Los cinco capítulos pudieran ser un libro por sí mismos y quizá este sea su punto más débil.

¿El autor logra una estética funcional sin llegar a los extremos de “poesía comprometida”?

Y respondo:

Cesar Bringas entrega un poemario que desarrolla ciertas tendencias, claro. El libro contiene varios poemas contundentes y algunos otros sin ese nivel de sentencia mortal, claro. El libro abarca tantos temas que parece no tener unidad, claro.

Sin embargo, es un libro importante para la poesía LGBT+ en México.

Si revisamos la historia de la poesía nacional sobre este espectro, nos encontraremos con una larga lista de poesía homoerótica o el amor imposible de un hombre a otro hombre. Libros como El libro del Chacal o Chacal y susceptible de Jesús Flores (poesía documental) quizá sean obras que intentan separarse de la tradición homoerótica tan gastada, pero quedan en el intento puesto que rescatan los relatos en Torreón, Coahuila sobre la prostitución masculina y el morbo provoca leer y escribir un libro de este calibre. Porque:

¿Hasta cuándo se dejará de ver a la literatura de diversidad sexual como un motor de exhibir el acto sexual y un estigma social caduco?

Claro que la existencia de muchos estigmas en torno a todas las siglas (LGBTTTIQAP) están presentes, pero no son los mismos que las del siglo pasado. Los productos culturales deben responder a esta actualidad.

Bringas no se queda en ese espacio, voltea a todos lados y picotea los temas porque conoce sobre ellos y escribe Los cuerpos cautivos.

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