Sujetos colocan cámaras en baños públicos de mujeres y comparten videos en la red

Sujetos colocan cámaras en baños públicos de mujeres y comparten videos en la red
Imagen Ilustrativa

Sujetos colocan cámaras en baños públicos de mujeres y comparten videos en la red

Una joven rusa que fue víctima de la pornografía ilegal y un hacker, se unieron para investigar como operan los delincuentes que se dedican a colocar cámaras de video en baños públicos de diferentes establecimientos e incluso probadores de ropa, para grabar a las mujeres y después compartir los videos en páginas porno de la red.

Polina Anisimova, víctima, ha reunido a un grupo de mujeres quien con la ayuda del hacker, están luchando por que las autoridades de Rusia, tomen cartas en el asunto.

De acuerdo con la información, un desconocido contacto a Polina y le envió una fotografía, preguntándole si era ella la que aparecía en la imagen.

Cuando ella la observó se dio cuenta de que efectivamente era ella, su jersey y su marca de nacimiento en la cara, sin embargo, no supo distinguir la fecha de esa imagen o cómo se la había tomado, por lo que le enseñó la imagen a su novio.

TE PUEDE INTERESAR: De modelo a jefa de comunicación de la Casa Blanca

Al principio pensaban que era algún tipo de broma, un poco pesada, por lo que buscaron en internet y se contactaron con la persona que le envió la imagen; ahí se dieron cuenta de que había muchas más fotos pues de acuerdo con el hombre que se las mostró “se había convertido en una víctima, tal y como sus seres queridos”.

En las imágenes de Polina, se le veía orinando en un baño público con azulejos blancos y marrones.

El hombre que le mostró a Polina sus imágenes, no la amenazó ni chantajeó, simplemente le advirtió de las cámaras ocultas que así como a ella, habían captado a cientos de jóvenes.

Al siguiente día, Polina publicó su historia en Facebook. “Si me mantengo en silencio, esta historia podría convertirse en las bases para chantajearme más adelante, incluso si no he hecho nada, como miles de otras víctimas”.

Hasta ahora, ha sido capaz de contactar por lo menos a una docena de víctimas y se encuentran haciendo todo lo posible para que las grabaciones de intimidad, sin el permiso de las mujeres, dejen de suceder y se logre dar con los responsables pues ellas afirman que “Esto es una violación de nuestros derechos; y, ahora, estamos intentando entender qué hacer al respecto y cómo restaurar nuestros derechos”.

Fuente: Sin embargo

También te puede interesar...